viernes, 24 de mayo de 2013

AZAHAR



Frontera de lo puro, flor y fría.
Tu blancor de seis filos, complemento,
en el principal mundo, de tu aliento,
en un mundo resume un mediodia.
Astrologo el ramaje en demasia,
de verde resulto jamas exento.
Ártica flor al sur: es necesario
tu desliz al buen curso del canario.


MIGUEL HERNÁNDEZ

SUDOR



PNEUMOTÓRAX

Fiebre, hemoptisis, dispnea y sudores nocturnos.
La vida entera que podía haber sido y que no fue.
Tose, tose, tose.
Mandó llamar al médico:
- Diga treinta y tres.
- Treinta y tres... treinta y tres... treinta y tres...
- Respire.
...................................................................................................................................................

- El señor tiene una excavación en el pulmón izquierdo y el derecho infiltrado.
- Entonces, doctor, ¿no es posible intentar el pneumotórax?
- No. Lo que resta por hacer es tocar un tango.


MANUEL BANDEIRA

jueves, 2 de mayo de 2013

DESPUÉS DE LA LLUVIA




DESPUÉS DE LA LLUVIA
Después de la lluvia:
soles en las nubes y en los riachuelos,
dulces de almendras y de avellanas,
miel de dátiles y un pan caliente.

Después de la lluvia:
mi madre, mis hermanos
y nuestra casa de barro,
nuestras palomas blancas.

Después de la lluvia:
arcos coloridos de paz,
sin armas, sin presidente.

Después de la lluvia,
... después de la lluvia.



MUHSIN AL RAMLI.




viernes, 26 de abril de 2013

DÍMELO EN VERSO





Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.
LOPE DE VEGA



jueves, 11 de abril de 2013

NIEVE




NIEVE

Era tan pequeña que no puedo recordar más que fugaces fragmentos de aquel día, todos los niños acumulando nieve con palas y cubos de juguete, buscando en las zonas donde estaba más limpia. Mi padre y mi madre dando forma a un muñeco gigante. No le faltaba detalle, nariz de zanahoria, bufanda, gafas, sombrero y una escoba en sus molletudos brazos. Todos arrojando bolas de nieve, las manos heladas, las narices moqueantes, risas de niños y adultos. 

De recuerdo una foto en blanco y negro que siempre me hace sonreír.